Anthony Holden, periodista británico y autor de libros relacionados con la Familia Real, música clásica y Shakespeare, se ganó un lugar especial en la historia literaria del póker con su genial narrativa autobiográfica de 1990, “Big Deal: Confessions of a Professional Poker Player”. El libro e la crónica de su vida durante un año probando la vida de un jugador profesional de póker, que concluye con su entrada a los Eventos Principales de la WSOP de 1988 y 1989. Cerca de la conclusión de Big Deal, Holden reporta que mientras jugó, logró obtener algunas ganancias, también descubrió que la vida de un jugador profesional no es para el. “No podía sacarme de encima el sentimiento de pérdida de inocencia”, escribió Holden, “un sentimiento que no tenía como jugador amateur”.
Casi dos décadas después, Holden continúa caminando en la línea que divide a los profesionales de los amateurs con su nuevo libro, “Holden on Hold'em”. Durante la mitad del libro, Holden se pone nuevamente los zapatos de un jugador profesional, ofreciendo a los lectores consejos y lecciones sobre jugar la variante más popular del póker. En la otra mitad se pone nuevamente en el lugar de un amateur, reportando sobre el juego de otras personas durante torneos de circuito entre 2006 y 2007. Tomado en general, Holden on Hold'em no es tan interesante como Big Deal, aunque ofrece temas de interés tanto para profesionales como para amateurs.
Después de la publicación de Big Deal, Holden regresó a sus regulares (ahora famosas) partidas de poker del martes por la noche, en la que también jugaban Al Alvarez y el fallecido David Spanier (otros dos escritores de literatura de póker). Continuó teniendo apariciones esporádicas en la WSOP y en la primavera de 2007 regresó con “Bigger Deal”, una secuela que cuenta estos últimos intentos además de seguir el circuito durante el llamado “boom del póker” en 2005-06.
En el último capítulo del nuevo libro, Holden escribe sobre la WSOP, comentando su participación en el Evento Principal del 2007. En este “Diario de la WSOP”(algunas partes ya habían aparecido en su sitio web Bigger Deal) es la parte que más se disfruta del libro, mientras Holden expone las subidas y bajadas del póker con la fineza de alguien que experimentó ambas sin dejar de ser un periodista.
Ese “sentido de la inocencia” del que habla Holden al final de Big Deal, será sentido por algunos de los que lean Holden on Hold'em, especialmente para aquellos de nosotros que nos definimos como jugadores amateurs de póker y no como profesionales. Cuando Holden nos enseña estrategias, es decir, cuando nos habla como un profesional, extrañaremos al Holden que conocíamos de trabajos interiores. Pero el Holden humilde, el amateur, regresa triunfante en la segunda mitad del libro, particularmente cuando bromea sobre el mismo de las oportunidades en que las cosas no salieron como el quería en las mesas de póker.
Dicho esto, aunque Holden no será recordado más que como un jugador amateur talentoso, como escritor de póker, no hay dudas de que es un profesional.







