Autodisciplina y poker

La frase “retirarse a tiempo” es una de las más escuchadas en el ambiente del juego, tanto por aquellos que juegan ocasionalmente, como por aquellos que son adictos. Justamente, los que tienen algún punto de adición, son también quienes peor reaccionan al escucharla, porque están imposibilitados de llevar este buen consejo a la práctica.
El poker, al igual que otros juegos de azar, se vuelven adictivos por la simple razón de que sabemos que existe la posibilidad de ganar mucho invirtiendo relativamente poco. Es decir, si ganamos por ejemplo 100 € habiendo apostado 20 €, el razonamiento es: sigamos jugando, total tenemos para varias apuestas más de 20 €. Claro que este argumento, aparentemente lógico, no tiene en cuenta la posibilidad de perder todo lo que apostemos.
En este caso debemos ejercitar nuestra autodisciplina. Esto es, tener nosotros el control cuando estamos jugando por dinero. Esto es válido tanto para el poker, como para cualquier otro juego de azar.
Otro de los motivos por el cual necesitamos mucho autocontrol, es que tendemos a creer, mientras estamos en la mesa de poker, por ejemplo, que el dinero con el que estamos jugando no es nuestro. Lo pensamos nuestro recién cuando salimos de la sala de juegos. En el momento de jugar nos manejamos con mucho menos discernimiento y preocupación que cuando estamos pensando en hacer una compra para nosotros o nuestra casa.
La autodisciplina y el autocontrol se aprenden, y son imprescindibles para aquellos a quienes les gusta apostar.

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