Como se ha venido comentado, al parecer Eastgate debría pagar al fisco danés alrededor del 70% del dinero obtenido en el WSOP, en concepto de impuestos. Eastgate ganó nada más y nada menos que $ 9.152.416 por su primer puesto en el Torneo Mundial.
La ley dice que deben pagar impuestos sobre sus ganancias sólo los jugadores residentes en el país al momento de ganar. Poco antes del torneo, Eastgate intentó conseguir la nacionalidad inglesa, pero al parecer el trámite no habría finalizado a tiempo, por lo que parece ineludible que el joven deba abonar casi $ 7.000.000 en concepto de impuestos.
La mayor paradoja reside en que Demidov, el jugador ruso que obtuvo el 2° puesto, sólo debe pagar 13% de impuestos sobre sus ganancias, con lo que, finalmente, se quedaría con más dinero en el bolsillo que Eastgate.
Aunque muchos jugadores llegan a estos torneos patrocinados, otros lo hacen participando en torneos satélites. Si bien la fama que otorga participar de estos grandes torneos presenciales es grande, y también lo son los premios, sumado a un buy-in relativamente bajo, pagar más del 30% en impuestos hace que se tornen no rentables para los jugadores.
Y no sólo eso, sino que también, finalmente, disminuye sus posibilidades de seguir participando en satélites.







